El Bruxismo, ese hábito de rechinar los dientes

Por IVONNE GÓMEZ
igomez@elnuevoherald.com

Los especialistas hablan del incremento del bruxismo, ese hábito de apretar y hacer rechinar los dientes especialmente durante el sueño. Lo relacionan con el estrés, que durante los últimos años también va en aumento.

La tendencia parece ser un fenómeno nacional, en una historia publicada en octubre del 2009 en The New York Times, un dentista de Manhattan, Robert Rawdin, y otro de San Diego, Gerald MacCraken, admitieron que los casos de bruxismo se habían duplicado en los últimos meses en sus consultas; las cifras, en parte, las adjudicaron a la situación económica por la que atraviesa el país.

"La causa principal del bruxismo es el estrés y la ansiedad. Tal vez se ve más ahora debido a que la gente lleva vidas más agitadas. En los últimos años mucha gente ha perdido el trabajo, tiene problemas financieros o, también en otros casos, puede aparecer en personas que han roto con una relación sentimental", dice el dentista Bruno Sharp, especialista de Prosthodontic Dentistry of South Florida, en Coconut Grove.

Pero también es cierto, indica, que al estrés se puede sumar una mordida o alineamiento anormal de los dientes.

"El bruxismo es un hábito inconsciente que incita al individuo a apretar o a hacer rechinar los dientes para descargar tensión de forma inconsciente durante la noche mientras duerme; generalmente la acción ocurre durante la primera hora de sueño", explica Sharp.

En la mañana, la persona puede despertar con una sensación malestar generalizado, dolor de tensión en la mandíbula, la cabeza o las encías. Sin embargo, no lo relaciona con el bruxismo, porque no se da cuenta que lo padece. Generalmente, es su compañero de cuarto el que se queja del ruido que hace la otra persona durante la noche.

"Durante el día la acción se limita a apretar los dientes, especialmente en momentos de tensión", agrega.

Este tipo de hábito inconsciente es difícil de controlar y puede provocar daños importantes en la estructura dental.

"El bruxismo puede provocar desgastes de la dentadura, problemas de las articulaciones mandibulares, fracturas del esmalte e incluso de las coronas y los empastes", describe el especialista.

En la oficina del dentista, la primera medida de tratamiento para el bruxismo es el uso de un nigth dental guard o protector dental de acrílico que, por lo general, se hace a la medida y se usa durante la noche.

"El protector debe hacerse para los dientes superiores, si se coloca en la mandíbula inferior la lengua tiende a sacarlo durante la noche", explica.

En casos extremos este tipo de protección se puede usar también durante el día para ayudar a relajar los músculos del rostro.

Aparte del protector, el dentista busca corregir problemas de mordida e incluso empastes que pueden haber quedado muy altos o muy bajos.

"Se debe evitar ciertas acciones que promueven los síntomas, como masticar chicle", destaca.

Otras aproximaciones para controlar el bruxismo que sugieren los expertos son los programas para reducir el estrés, como la práctica del ejercicio, la meditación y los métodos de relajación.

También se habla de ejercicios de modificación de comportamiento, que ayudan al paciente a concentrarse en mantener la mandíbula y la lengua en la posición adecuada, lo cual ayuda a controlar el hábito de apretar los dientes especialmente durante el día.

Uno de los más novedosos tratamientos para casos extremos de bruxismo es el uso del botox. Algunos expertos consideran que a raíz de que el bruxismo es causado por espasmos involuntarios, el botox inyectado en el músculo masetero puede relajar los músculos y frenar el mecanismo del rechinar los dientes sin afectar la habilidad de masticar. El tratamiento requiere aplicarse aproximadamente cada seis meses.

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PERIODONTITIS

La periodontitis, denominada comúnmente piorrea, es una enfermedad crónica e irreversible que puede cursar con una gingivitis inicial, para luego proseguir con una retracción gingival y pérdida de hueso hasta, en el caso de no ser tratada, dejar sin soporte óseo al diente. La pérdida de dicho soporte implica la pérdida irreparable del diente mismo. De etiología bacteriana que afecta al periodonto,se da mayormente en adultos de la tercera edad; el tejido de sostén de los dientes, constituido por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal. Diagnóstico Tiene efectos como caries, mal aliento, dolor al masticar y sangrados abundantes y no se contagia por dar un beso, por beber del mismo vaso o por medio de la saliva. Al principio puede manifestarse por una ligera inflamación gingival, con sangrado discreto de las encías al cepillarse los dientes y un cierto grado de tumefacción y enrojecimiento de las encías. Su diagnóstico precoz contribuye a un mejor pronóstico ya que es condición necesaria para frenar su evolución cuanto antes. Signo principal es la formación de una bolsa periodontal por pérdida de inserción, y la forma de medir es por medio de la sonda periodontal. Este procedimiento de periodotología se llama sondaje periodontal y con él los dentistas obtienen la profundidad de sondaje que sirve para medir la afectación que la enfermedad periodontal y la destrucción de hueso que esta ha provocado. Los valores obtenidos con el sondaje de diagnostico periodontal servirán de referencia en los mantenimientos periodontales que se deberán realizar cada 6 meses por el periodoncista.Fumar es uno de los factores de riesgo más significativos relacionados con el desarrollo de la periodontitis. Por otra parte el hábito de fumar o usar productos de tabaco puede disminuir el efecto de algunos tratamientos, además de enmascarar la enfermedad ya que disminuye el sangrado. Además de la placa bacteriana, existen otros factores locales y sistémicos que modifican la respuesta del huésped ante la invasión bacteriana, facilitando o por el contrario retardando el proceso infeccioso, por ejemplo tabaquismo, diabetes mellitus, déficits de neutrófilos (Síndrome de Down, de Papillon-Lefèvre o de Marfan), etc. Sin embargo, es de vital importancia comprender que la única forma de evitar su aparición es manteniendo una adecuada higiene oral y visitas periódicas al odontólogo. La enfermedad en su forma agresiva (periodontitis agresiva) puede aparecer en edades tempranas, evolucionando de manera rápida, lo que provoca la pérdida de piezas dentales en personas jóvenes. Periodontitis simple Es la forma más prevalente. Se hace clínicamente significativa sobre los treinta años de edad y suele estar precedida de una gingivitis. La pérdida de soporte se produce en los periodos activos de la enfermedad. Sin embargo, la presencia de Porphyromonas gingivalis indica una alta probabilidad de periodontitis activa. Periodontitis agravada por factores sistémicos Enfermedades como la diabetes mellitus, la enfermedad de Addison, la enfermedad de Crohn, enfermedades hematológicas o el sida provocan una progresión más rápida de la periodontitis, con diferentes manifestaciones clínicas. Periodontitis agresiva (de inicio precoz) Aparece a los veinte años de edad o antes. Supone, aproximadamente, entre un 10 y un 15% de todas las periodontitis. Periodontitis agresiva localizada Afecta principalmente a los primeros molares e incisivos, probablemente porque ya están erupcionados al iniciarse la enfermedad. Puede progresar a la forma generalizada o, posteriormente, a la periodontitis de evolución rápida. Tanto la forma localizada como la generalizada tienen la misma etiología, pero su presentación depende de la efectividad de la respuesta defensiva del huésped. Existen una serie de factores asociados que son: el déficit en la quimiotaxis de los leucocitos, el número reducido de quimiorreceptores superficiales y la cantidad anormal de glicoproteínas en la superficie de los neutrófilos. Periodontitis de inicio precoz generalizada Puede generarse desde una forma localizada o debutar así. Se distingue de la periodontitis de evolución rápida en función del tiempo de inicio de la enfermedad. Sin embargo, la edad no puede precisarse, pues el tiempo del diagnóstico no coincide con el inicio de la enfermedad. Se relaciona con la presencia de una serie de bacterias como son Actynomices actinomycetem comitans o la Porfiromona gingivalis. Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Consecuencias colaterales Se ha observado que las bacterias presentes en este tipo de infecciones migran desde la boca hasta la circulación sanguínea, lo que produce un daño directo en el endotelio (componente principal de la pared arterial) con la consecuente formación de ateromas (engrosamiento de la pared arterial debido al depósito de colesterol) y trombos. Incluso, en pacientes fallecidos, se han realizado biopsias de ateromas, y se han encontrado bacterias periodontales, patógenos propios de las encías.

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