Diversos profesionales afirman que prácticamente la mitad de la población padece periodontitis o gingivitis

Los síntomas habituales de estas patologías son el sangrado y la movilidad de los dientes

La prevención de las enfermedades de las encías, patologías que han ido en aumento en los últimos años, es el principal objetivo de una campaña puesta en marcha por los colegios de Odontólogos y Estomatólogos y de Farmacéuticos. Así, uno de cada dos adultos padece periodontitis o piorrea (inflamación que afecta al hueso y puede provocar la pérdida de los dientes) y el 46 por ciento gingivitis (cuando no hay afección del hueso), mientras que sólo el 4 por ciento tiene las encías sanas. En los niños, la periodontitis es prácticamente inexistente, aunque el 67 por ciento sufren gingivitis, y el 33 por ciento restante presenta encías sanas.


Estos datos se dieron a conocer esta semana con motivo de la presentación en Santander de esta campaña puesta en marcha por la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) bajo el lema "Con encía sana ganas, con encía enferma pierdes", cuyo objetivo es informar a los ciudadanos sobre estas enfermedades y su prevención a través de las farmacias o centros de salud. La campaña, que se desarrolla por primera vez en la región, fue presentada en conferencia de prensa por el periodoncista Pablo Álvarez Novoa, en representación de la SEPA, y por los presidentes de los colegios de Odontólogos y Estomatólogos y de Farmacéuticos de Cantabria, Arturo Ruiz-Capillas y Asís de la Maza, respectivamente.

Todos ellos destacaron la alta incidencia de las enfermedades de las encías, en especial de la gingivitis, cuya prevalencia ha pasado del 64 por ciento en 1993 al 66-70 por ciento en 2000. Por contra, la caries se ha reducido del 82 al 59 por ciento en este periodo en la población juvenil, y la maloclusión ha bajado del 65 al 49 por ciento.

Advirtieron igualmente que una mala salud gingival puede aumentar el riesgo de infarto, agravar la diabetes, favorecer los partos prematuros y la osteoporosis y provocar un menor rendimiento deportivo.

El sangrado y la movilidad de los dientes son los síntomas más frecuentes de este tipo de patologías, que también pueden transmitirse entre cónyuges o de padres a hijos y cuyo tratamiento permite detener el proceso de destrucción del hueso y mejorar la salud en general, según explicó Álvarez Novoa.

Esta campaña se realiza en 12 ciudades españolas, donde también se impartirán una serie de conferencias científicas dirigidas a farmacéuticos, médicos, odontólogos, estomatólogos y medios de comunicación.

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PERIODONTITIS

La periodontitis, denominada comúnmente piorrea, es una enfermedad crónica e irreversible que puede cursar con una gingivitis inicial, para luego proseguir con una retracción gingival y pérdida de hueso hasta, en el caso de no ser tratada, dejar sin soporte óseo al diente. La pérdida de dicho soporte implica la pérdida irreparable del diente mismo. De etiología bacteriana que afecta al periodonto,se da mayormente en adultos de la tercera edad; el tejido de sostén de los dientes, constituido por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal. Diagnóstico Tiene efectos como caries, mal aliento, dolor al masticar y sangrados abundantes y no se contagia por dar un beso, por beber del mismo vaso o por medio de la saliva. Al principio puede manifestarse por una ligera inflamación gingival, con sangrado discreto de las encías al cepillarse los dientes y un cierto grado de tumefacción y enrojecimiento de las encías. Su diagnóstico precoz contribuye a un mejor pronóstico ya que es condición necesaria para frenar su evolución cuanto antes. Signo principal es la formación de una bolsa periodontal por pérdida de inserción, y la forma de medir es por medio de la sonda periodontal. Este procedimiento de periodotología se llama sondaje periodontal y con él los dentistas obtienen la profundidad de sondaje que sirve para medir la afectación que la enfermedad periodontal y la destrucción de hueso que esta ha provocado. Los valores obtenidos con el sondaje de diagnostico periodontal servirán de referencia en los mantenimientos periodontales que se deberán realizar cada 6 meses por el periodoncista.Fumar es uno de los factores de riesgo más significativos relacionados con el desarrollo de la periodontitis. Por otra parte el hábito de fumar o usar productos de tabaco puede disminuir el efecto de algunos tratamientos, además de enmascarar la enfermedad ya que disminuye el sangrado. Además de la placa bacteriana, existen otros factores locales y sistémicos que modifican la respuesta del huésped ante la invasión bacteriana, facilitando o por el contrario retardando el proceso infeccioso, por ejemplo tabaquismo, diabetes mellitus, déficits de neutrófilos (Síndrome de Down, de Papillon-Lefèvre o de Marfan), etc. Sin embargo, es de vital importancia comprender que la única forma de evitar su aparición es manteniendo una adecuada higiene oral y visitas periódicas al odontólogo. La enfermedad en su forma agresiva (periodontitis agresiva) puede aparecer en edades tempranas, evolucionando de manera rápida, lo que provoca la pérdida de piezas dentales en personas jóvenes. Periodontitis simple Es la forma más prevalente. Se hace clínicamente significativa sobre los treinta años de edad y suele estar precedida de una gingivitis. La pérdida de soporte se produce en los periodos activos de la enfermedad. Sin embargo, la presencia de Porphyromonas gingivalis indica una alta probabilidad de periodontitis activa. Periodontitis agravada por factores sistémicos Enfermedades como la diabetes mellitus, la enfermedad de Addison, la enfermedad de Crohn, enfermedades hematológicas o el sida provocan una progresión más rápida de la periodontitis, con diferentes manifestaciones clínicas. Periodontitis agresiva (de inicio precoz) Aparece a los veinte años de edad o antes. Supone, aproximadamente, entre un 10 y un 15% de todas las periodontitis. Periodontitis agresiva localizada Afecta principalmente a los primeros molares e incisivos, probablemente porque ya están erupcionados al iniciarse la enfermedad. Puede progresar a la forma generalizada o, posteriormente, a la periodontitis de evolución rápida. Tanto la forma localizada como la generalizada tienen la misma etiología, pero su presentación depende de la efectividad de la respuesta defensiva del huésped. Existen una serie de factores asociados que son: el déficit en la quimiotaxis de los leucocitos, el número reducido de quimiorreceptores superficiales y la cantidad anormal de glicoproteínas en la superficie de los neutrófilos. Periodontitis de inicio precoz generalizada Puede generarse desde una forma localizada o debutar así. Se distingue de la periodontitis de evolución rápida en función del tiempo de inicio de la enfermedad. Sin embargo, la edad no puede precisarse, pues el tiempo del diagnóstico no coincide con el inicio de la enfermedad. Se relaciona con la presencia de una serie de bacterias como son Actynomices actinomycetem comitans o la Porfiromona gingivalis. Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Consecuencias colaterales Se ha observado que las bacterias presentes en este tipo de infecciones migran desde la boca hasta la circulación sanguínea, lo que produce un daño directo en el endotelio (componente principal de la pared arterial) con la consecuente formación de ateromas (engrosamiento de la pared arterial debido al depósito de colesterol) y trombos. Incluso, en pacientes fallecidos, se han realizado biopsias de ateromas, y se han encontrado bacterias periodontales, patógenos propios de las encías.

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