La importancia de no automedicarse

En la cavidad bucal humana conviven diferentes tipos de bacterias, virus, hongos y protozoos en armonía con nuestro cuerpo, explicó la Dra. Celia Marianne Cáceres Zappa.

Esta flora, por lo general benigna, actúa como una barrera de defensa. Se considera que coexisten aproximadamente unas 600 variedades de microorganismos, de las cuales la mitad aún no ha sido identificada, y que cada mm3 de saliva contiene unos 100 millones de estos microorganismos.

Estamos inmersos en un mundo de bacterias en un delicado equilibrio; y una mala medicación agudiza los problemas. Lamentablemente es una práctica muy común en gran parte de la población, la costumbre de automedicarse, y la mayoría de las veces, aconsejada por amigos, parientes o personas no idóneas.

La automedicación y el uso indebido de medicaciones, sobre todo antibiótica o similares, pueden contribuir a romper el delicado equilibrio bacteriano, haciendo que algunas cepas se vuelvan más resistentes de lo que eran antes de consumirlo.

Es lo que ocurre por ejemplo cuando un paciente ingiere un ATB (antibiótico) en forma no recetada y que no es el correcto. Por ejemplo, si se consume antivirales, inhibe los virus pero proliferan las bacterias y hongos. Igualmente si se consumen antifungicidas, inhibe los hongos pero proliferan las bacterias y virus.

Incluso cuando un paciente es sometido a una terapia ATB prolongada, puede ocurrir que se observen en la boca asentamiento de hongos oportunistas, ya que al inhibir el nivel bacteriano proliferan las demás especies de hongos.

Avances en microbiología

El continuo avance en microbiología permite la identificación de nuevas bacterias bucales. Recientemente científicos británicos lograron aislar una bacteria llamada Prevotella Histícola, que se aloja tanto en tejidos sanos como enfermos, y se considera responsable de diversas enfermedades de origen dental, e incluso interactúan en otras partes del cuerpo.

La identificación de nuevas bacterias abre la posibilidad de hallar tratamientos para solucionar los problemas más comunes como caries, gingivitis, además de otros males bucodentales.

Esto adquiere especial importancia desde el momento que erupcionan los dientes en los niños; se da un marcado crecimiento de las bacterias anaerobias, que posteriormente se adaptarán en la superficie dental.

Avances en fármacos

En los últimos años se produjeron importantes avances con la aparición en el mercado de fármacos de uso tópico, basados en ATB, destinados a inhibir la placa bacteriana que se forma en la superficie de los dientes. Se presentan en forma de enjuagues bucales (buches), dentífricos, gomas de mascar o gel.

Más del 90% de la población de todos los niveles socioeconómicos padecen enfermedades periodontales y caries.

El potencial negativo de estas enfermedades radica en la flora bacteriana, que se diferencian en flora cariogénica (o formadora de caries), o periodontopática responsable de las enfermedades periodontales (o inflamación de las encías), que puede derivar en periodontitis (piorreas). Producen sangrado, olores desagradables, e incluso que las piezas dentarias afectadas se aflojen. Complicaciones como esta confirman la importancia de que el paciente no se automedique y consulte con el odontólogo de su confianza, para que con su conocimiento en farmacología y microbiología le asista en cada problema particular y específico.
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PERIODONTITIS

La periodontitis, denominada comúnmente piorrea, es una enfermedad crónica e irreversible que puede cursar con una gingivitis inicial, para luego proseguir con una retracción gingival y pérdida de hueso hasta, en el caso de no ser tratada, dejar sin soporte óseo al diente. La pérdida de dicho soporte implica la pérdida irreparable del diente mismo. De etiología bacteriana que afecta al periodonto,se da mayormente en adultos de la tercera edad; el tejido de sostén de los dientes, constituido por la encía, el hueso alveolar, el cemento radicular y el ligamento periodontal. Diagnóstico Tiene efectos como caries, mal aliento, dolor al masticar y sangrados abundantes y no se contagia por dar un beso, por beber del mismo vaso o por medio de la saliva. Al principio puede manifestarse por una ligera inflamación gingival, con sangrado discreto de las encías al cepillarse los dientes y un cierto grado de tumefacción y enrojecimiento de las encías. Su diagnóstico precoz contribuye a un mejor pronóstico ya que es condición necesaria para frenar su evolución cuanto antes. Signo principal es la formación de una bolsa periodontal por pérdida de inserción, y la forma de medir es por medio de la sonda periodontal. Este procedimiento de periodotología se llama sondaje periodontal y con él los dentistas obtienen la profundidad de sondaje que sirve para medir la afectación que la enfermedad periodontal y la destrucción de hueso que esta ha provocado. Los valores obtenidos con el sondaje de diagnostico periodontal servirán de referencia en los mantenimientos periodontales que se deberán realizar cada 6 meses por el periodoncista.Fumar es uno de los factores de riesgo más significativos relacionados con el desarrollo de la periodontitis. Por otra parte el hábito de fumar o usar productos de tabaco puede disminuir el efecto de algunos tratamientos, además de enmascarar la enfermedad ya que disminuye el sangrado. Además de la placa bacteriana, existen otros factores locales y sistémicos que modifican la respuesta del huésped ante la invasión bacteriana, facilitando o por el contrario retardando el proceso infeccioso, por ejemplo tabaquismo, diabetes mellitus, déficits de neutrófilos (Síndrome de Down, de Papillon-Lefèvre o de Marfan), etc. Sin embargo, es de vital importancia comprender que la única forma de evitar su aparición es manteniendo una adecuada higiene oral y visitas periódicas al odontólogo. La enfermedad en su forma agresiva (periodontitis agresiva) puede aparecer en edades tempranas, evolucionando de manera rápida, lo que provoca la pérdida de piezas dentales en personas jóvenes. Periodontitis simple Es la forma más prevalente. Se hace clínicamente significativa sobre los treinta años de edad y suele estar precedida de una gingivitis. La pérdida de soporte se produce en los periodos activos de la enfermedad. Sin embargo, la presencia de Porphyromonas gingivalis indica una alta probabilidad de periodontitis activa. Periodontitis agravada por factores sistémicos Enfermedades como la diabetes mellitus, la enfermedad de Addison, la enfermedad de Crohn, enfermedades hematológicas o el sida provocan una progresión más rápida de la periodontitis, con diferentes manifestaciones clínicas. Periodontitis agresiva (de inicio precoz) Aparece a los veinte años de edad o antes. Supone, aproximadamente, entre un 10 y un 15% de todas las periodontitis. Periodontitis agresiva localizada Afecta principalmente a los primeros molares e incisivos, probablemente porque ya están erupcionados al iniciarse la enfermedad. Puede progresar a la forma generalizada o, posteriormente, a la periodontitis de evolución rápida. Tanto la forma localizada como la generalizada tienen la misma etiología, pero su presentación depende de la efectividad de la respuesta defensiva del huésped. Existen una serie de factores asociados que son: el déficit en la quimiotaxis de los leucocitos, el número reducido de quimiorreceptores superficiales y la cantidad anormal de glicoproteínas en la superficie de los neutrófilos. Periodontitis de inicio precoz generalizada Puede generarse desde una forma localizada o debutar así. Se distingue de la periodontitis de evolución rápida en función del tiempo de inicio de la enfermedad. Sin embargo, la edad no puede precisarse, pues el tiempo del diagnóstico no coincide con el inicio de la enfermedad. Se relaciona con la presencia de una serie de bacterias como son Actynomices actinomycetem comitans o la Porfiromona gingivalis. Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Periodontitis de inicio precoz relacionada con enfermedades sistémicas Consecuencias colaterales Se ha observado que las bacterias presentes en este tipo de infecciones migran desde la boca hasta la circulación sanguínea, lo que produce un daño directo en el endotelio (componente principal de la pared arterial) con la consecuente formación de ateromas (engrosamiento de la pared arterial debido al depósito de colesterol) y trombos. Incluso, en pacientes fallecidos, se han realizado biopsias de ateromas, y se han encontrado bacterias periodontales, patógenos propios de las encías.

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